The Woman in White

Call her an angel and tell her that her skin feels like home.
harteconhache:
“ Joseph Wright of Derby - “El señor y la señora Coltman” (h. 1770-1772, óleo sobre lienzo, 127 x 101 cm, National Gallery, Londres)
Este cuadro pintado por Joseph Wright of Derby está a años luz de los retratos matrimoniales que se...

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Joseph Wright of Derby - “El señor y la señora Coltman” (h. 1770-1772, óleo sobre lienzo, 127 x 101 cm, National Gallery, Londres)

Este cuadro pintado por Joseph Wright of Derby está a años luz de los retratos matrimoniales que se estilaban en los siglos XVI y XVII, en los que los esposos aparecían por separado, cada uno en su propio cuadro, posando muy serios y formales ante el artista, sobre un fondo neutro o en un interior bastante sobrio. Un buen ejemplo serían los retratos que hizo Rembrandt de Marten Soolmans y Oopjen Coppit. Este formato de retrato doble, que procedía de las antiguas parejas de donantes, impedía que las dos figuras se comunicasen entre sí. Frans Hals tuvo la osadía de romper con este modelo tan soso y rígido, pintando a los esposos en un mismo lienzo, en medio de un paisaje idílico, reflejando la complicidad de la pareja mediante los juegos de miradas y el contacto físico, como vimos en el retrato de Isaac Abrahamsz Massa y Beatrix van der Laen. Aunque en el siglo XVII, los retratos de Frans Hals eran la excepción en vez de la norma, el tiempo acabó por darle la razón. Las parejas del XVIII preferirían este tipo de retrato de carácter más informal que les mostraba ante el mundo como un matrimonio bien avenido. 

Los protagonistas de nuestro cuadro de hoy son Thomas Coltman y Mary Barlow, que se habían casado en 1769. Aunque la escenografía está preparadísima y todo es pura pose, la intención del artista es que todo parezca muy natural, como si les hubiese pillado así, en medio de un paseo por el campo, comentando lo bonito que se está poniendo ese árbol de allá (Thomas está señalando algo con el dedo), totalmente ajenos a la tormenta que está a punto de caerles encima y de los ladridos del perro, que no se sabe bien si está tratando de jugar con el caballo o cagadito de miedo. Es obligatorio ampliar la imagen para apreciar los pliegues de los tejidos, los adornos de la ropa, las costuras de los guantes, las bridas del caballo, el prendedor que lleva Mary en el pelo o el relieve de la moneda que guarda Thomas en el bolsillo. Curiosamente, cuando ampliamos su rostro, comprobamos que, en vez de estar observando algo, parece estar pensativo, con la mirada perdida. Thomas y Mary eran amigos del artista y se especula con la posibilidad de que fuesen ellos quienes posaron, un par de años antes, para la pareja de enamorados que aparece en el Experimento con un pájaro en una bomba de aire, la obra más famosa de este pintor. 

(Source: harteconhache, via harteconhache)